La tranquilidad legal es tan importante como la ejecución física. Actuamos bajo un estricto protocolo de responsabilidad civil. Evaluamos previamente las posibles patologías de los edificios colindantes, monitorizamos las vibraciones durante los trabajos pesados y establecemos apeos y apuntalamientos preventivos siempre que la dirección técnica lo requiera.
Cumplir la normativa es la base de un derribo sin incidencias. Todos nuestros trabajos se ajustan a la normativa vigente en materia de gestión de residuos de construcción y demolición (RD 105/2008), prevención de riesgos laborales (Ley 31/1995) y, cuando procede, a la regulación específica sobre amianto (RD 396/2006). A esto sumamos las ordenanzas municipales de cada ayuntamiento, que en la Comunidad de Madrid varían en cuanto a horarios, ocupación de vía pública y control de polvo y ruido.
Antes de iniciar la obra dejamos toda la documentación en regla (Proyecto de Demolición visado, Plan de Seguridad y Salud y Estudio de Gestión de Residuos) y tramitamos las licencias necesarias. Durante la ejecución, nuestro equipo cuenta con un plan de prevención de riesgos laborales homologado a nivel nacional en todas las especialidades, lo que se traduce en protocolos claros para cada fase y para cada operario en obra.
Tu proyecto estará garantizado técnica y legalmente.