La impermeabilización EPDM utiliza un material llamado EPDM, un tipo de caucho sintético hecho de etileno, propileno y dieno, conocido por su gran resistencia al agua y a las condiciones climáticas adversas.
Este material se usa principalmente para proteger superficies de la humedad y el agua, como techos y terrazas, piscinas y estanques, canales de riego e infraestructuras, evitando filtraciones que pueden dañar las estructuras.
El EPDM no permite que el agua pase a través de él, puede durar muchos años sin deteriorarse incluso en condiciones climáticas extremas, se adapta a los movimientos de la superficie sin romperse y se puede colocar en grandes superficies sin muchas juntas, reduciendo el riesgo de filtraciones.
